Paralelismos entre Canción de Hielo y Fuego, la serie Juego de Tronos y la Ilíada y la Odisea por Loba Stark

Paralelismos entre Canción de Hielo y Fuego, la serie Juego de Tronos y la Ilíada y la Odisea por Loba Stark

En este nuevo ensayo quiero seguir comparando la obra de George RR Martin con estas dos obras cumbres de la literatura universal escritas por Homero y que creo que se han tomado como modelo en muchas obras al ser dos clásicos de la literatura de todos los tiempos.
Este ensayo sobre todo va a comparar los hechos de la serie Juego de tronos y también con el inicio de la historia de Canción de hielo y fuego y sobre todo y en la tercera parte, aparte de una comparativa, es una teoría que refuerza el Jonsa como se ha denominado popularmente el romance que pude que exista entre los personajes de Jon y Sansa y darlos como pareja final de Juego de Tronos.

Empezamos por el inicio de las dos historias, en concreto de la Iliada, en ella se nos narra el secuestro de Helena casada con Menelao de Esparta por Paris, hijo del monarca de Troya Priamo. Ese “secuestro” propicio que se iniciara una larga guerra entre los griegos encabezados por Menelao de Esparta y su hermano Agamenon de Micenas junto con otros héroes de la mitología griega como Aquiles, Ulises, etc, una guerra que termino con el gobierno y la familia de Priamo como regentes de Troya
En canción todo comienza con el “secuestro” de Lyanna Stark prometida de Robert Baratheon por el príncipe Rhaegar Targaryen, hijo de Aerys el loco, rey de Poniente y perteneciente a la casa Targaryen que gobierna Poniente desde la conquista de Aegon. Este “secuestro” propicio que Robert Baratheon, perteneciente a una de las grandes casas de Poniente, se levantara en armas junto a Eddard Stark, hermano de la “secuestrada” Lyanna y otras grandes casas que se les fueron uniendo, contra Aerys el loco iniciando la guerra de Robert o la Robelion como a mí me gusta llamarla. Esta guerra entre otras cosas como todos sabemos, propicio la caída de la casa regente de Poniente que era la de los Targaryen.

Vemos que en estas dos historias el detonante principal de la guerra es el “secuestro” que entrecomillo porque no está muy claro si fue secuestro o fuga consentida por amor, yo voto por lo segundo, de dos hermosas mujeres casadas o prometidas con hombres importantes que inician dichas guerras o levantamientos por su honor de hombres burlados y que acaban con las familias rivales sin ningún miramiento, arrastrando a otros héroes y familias en dichas guerras.

Ahora vamos a seguir con otro paralelismo que hay entre la Odisea y un hecho creo que bastante importante que ocurre en la serie y más en concreto en la quinta temporada.
Ese hecho es el sacrificio de Shireen Baratheon por su propio padre, Stannis el supuesto legítimo heredero del trono de hierro, que ve como ese trono que tanto anhela y por el que tanto está luchando por creer que es su derecho divino y creyéndose AA por hacer caso de las visiones equivocadas de la bruja roja Melissandre, se le escurre de los dedos una vez más por esa campaña de Invernalia, con un clima totalmente hostil que le está causando numerosas bajas, escasead de provisiones, deserciones, etc., hecho que también me recuerda poderosamente a las campañas de Napoleón y Hitler en Rusia, campañas que fueron un desastre principalmente por el clima, pero sigamos con Stannis. El mencionado Stannis toma la terrible decisión de quemar a su propia hija, inducido por la bruja Melissandre, como sacrifico a R´hllor dios del fuego al que se ha convertido, para que el clima se suavice y le sea más fácil el avance y victoria contra los Bolton para seguir con la conquista del trono de hierro, hecho que vemos que no ocurre aunque el invierno sí que retrocede pero asistimos al final de Stannis, su causa y también su estirpe.

En la Odisea tenemos un hecho muy parecido, el del sacrificio de Ifigenia, hija de Agamenón de Micenas, uno de los cabecillas griegos que hemos visto que lucharon en Troya.
En este caso, Agamenón también sacrifica a su hija a los dioses quemándola para que los hados le fueran propicios, que no lo estaban siendo precisamente con el tiempo , no dejándole zarpar a su casa, Grecia, por los temporales constantes después de vencer en Troya. También lo convencieron de realizar ese sacrificio sus sacerdotes y augures y en los dos casos, el tiempo cambio y les fue propicio. De las piras de estas dos desdichadas hijas salieron una cierva, en el caso de Agamenón que representaba a la diosa Artemisa y de la pira de Shiren, Davos, se encontró con la figurita del ciervo, símbolo de los Baratheon, que hizo a su querida princesa Shireen.

Y ahora vamos con el tercer paralelismo que encontramos en Juego de tronos, en la séptima temporada concretamente y la Odisea de Homero.
En la Odisea tenemos a joven Ulises u Odiseo que parte de Ítaca a la guerra de Troya dejando a su mujer Penélope al cuidado de la casa junto a su fiel pero Argos y el hijo de ambos Telémaco.
Ulises y sus hombres después de la guerra de Troya parten para Ítaca y se pierden viviendo una auténtica odisea, que de ahí viene esta palabra precisamente, y una de esas aventuras es la llegada y estancia de Ulises a la isla de la hermosa diosa Calipso, una isla que cuenta con una cueva encantada. La hermosa diosa Calipso se enamora perdidamente de Ulises al que no deja partir a su casa porque quiere que sea su esposo. Ulises cae rendido a los encantos de la diosa y mantiene con ella un tórrido romance. Pero al transcurrir del tiempo Ulises empieza a acordarse cada vez mas de su casa y de su mujer Penélope que es a la que de verdad ama haciendo cada vez más infeliz su estancia en la paradisíaca playa de la bella diosa Calipso.
Mientras tanto, en Ítaca, Penélope se las compone como puede, rodeada de admiradores que se quieren casar con ella ya que la dan por viuda al desaparecer Ulises y hallarse tanto tiempo ausente. Unos admiradores que también lo que quieren es Ítaca al contraer matrimonio con Penélope mientras ella sigue esperando a su marido, intentando mantener a raya a esos pretendientes que tiene metidos en casa.
El final de esta historia es la vuelta de Ulises a su casa una vez liberado por Calipso donde se reencuentra con su fiel esposa Penélope y su noble perro Argos y que junto a su hijo Telémaco se deshacen de los pretendientes de Penélope. A Telémaco los dioses le han entregado una daga para tal fin.

En la séptima temporada de Juego de tronos tenemos a un Jon que tiene que partir de Invernalia a Rocadragón buscando ayuda en su lucha contra los Otros. Allí deja a la que cree su hermana Sansa y su lobo huargo Fantasma al cuidado de ella y según Brian Cogman con estas palabras; “cuida de ella como si lo hiciera yo”. Esa escena se da a la salida de las criptas donde ocurre su encontronazo con Meñique, según declaraciones del propio Cogman, pero esa escena, tal vez demasiado reveladora de lo que siente Jon por Sansa fue suprimida pero la vamos a ver integra en la edición especial del DVD según las informaciones que se han dado, pero sigamos con la historia. Jon llega a Rocadragón y ahí se encuentra con una bellísima Daenerys Targaryen, reina y casi una diosa para los suyos que retiene a Jon en contra de su voluntad, viendo como cada vez siente más atracción por él. Al final Jon la convence de que debe dejarle marchar y consigue también su ayuda en la lucha contra los otros al dejarle Daenerys extraer vidriagón que se haya también en una misteriosa cueva. Al irse Jon vemos claramente que Daenerys se ha enamorado perdidamente de él. Jon también siente atracción hacia ella, pero cuando se despide de ella lo hace con estas palabras “suerte en las guerras venideras”, una frase que no augura nada bueno, ya que cuando se han dicho por otros personajes de esta historia, uno de ellos acaba muerto. Tampoco se da la vuelta cuando se monta en la barca, cosa que sí que hace al despedirse de Sansa en Invernalia, sin embargo en Rocadragón el que se da la vuelta para contemplar a Daenerys es su eterno enamorado Jorah Mormont.

Mientras en Invernalia, Sansa tiene que lidiar también con un pretendiente, y menudo pretendiente, que no es otro que Meñique, que la quiere a ella pero también quedarse con Invernalia, como ya plantee en mi otro ensayo sobre Cumbres borrascosas y que creo que ha quedado más que claro en la serie.
Sansa también tiene que hacer frente lo mejor que puede a unos descontentos banderizos que se quejan de la ausencia y de la falta de noticias de Jon y que quieren proclamarla como reina del norte, a lo que ella se niega. Fantasma también espera a su dueño sentado como comenta la propia Sansa a Arya.
También han llegado a Invernalia sus hermanos, Arya y Bran, convertidos en dos personas muy diferentes de los niños con los que creció y que la dejan totalmente confundida, sobre todo Bran, del cual no comprende en lo que se ha convertido.
Al final después de las vicisitudes que todos conocemos, Sansa decide deshacerse de Meñique, su pretendiente y el mayor enemigo de su familia, y lo hace mediante Arya que lo degüella con una daga que es del propio Meñique y que le ha regalado Bran…

Con todo esto se puede decir que Sansa es la Penélope de esta historia que espera a Jon-Ulises en Invernalia-Ítaca. Fantasma es el perro fiel de Jon lo mismo que lo era Argos de Ulises. Arya es el Telémaco de esta historia que mata a los pretendientes de su madre con un cuchillo entregado por los dioses, la diosa Atenea, diosa del conocimiento en concreto. Y tenemos a un dios que es Bran que se ha transformado en el cuervo de tres ojos, el ser mágico más poderoso de Poniente que conoce todo el pasado, presente y futuro.
Los paralelismos de estas dos historias son innegables y no creo que se encuentren ahí por casualidad.

¿Quién no nos dice que cuando llegue Jon a Invernalia, salga de ese ensueño en el que ha caído de Daenerys y se dé cuenta de que realmente ama es a su prima Sansa a la que siempre ha tenido en el subconsciente? El problema es que Jon y Sansa se creen hermanos pero ya en la séptima temporada ya comprobamos que Jon es hijo de Lyanna Stark y Rhaegar Targaryen por lo tanto no es hermano de los que él creía que era, entre ellos Sansa. Tal vez sea esta la tercera traición que predijeron a Daenerys en la casa de los eternos; LA TRAICIÓN POR AMOR, el ser abandonada por su amado por la mujer a la que realmente ama, Sansa.
Jon siempre tiene a Sansa en el subconsciente y precisamente en los actos que lo vemos más violento son cuando otros “rivales” nombran a Sansa; Ramsay Bolton después de la batalla de los bastardos donde Jon al terminar, perdió los nervios al nombrar Ramsay a Sansa golpeándolo de manera salvaje muy merecidamente. Perdió totalmente los nervios con Meñique al decirle este que quería casarse con Sansa, agarrándolo del cuello de manera desproporcionada y a Theon cuando se abalanzo contra él y le dijo que le perdonaba la vida solo por haber salvado a Sansa, viendo como volvía a perder esa tranquilidad que le caracteriza por Sansa.

Los hechos están ahí, y el denominado Jonsa ya está claramente expuesto desde la sexta temporada y con este ensayo y el anterior de los paralelismos con Cumbres borrascosas creo que se demuestra lo que probablemente puede que vaya a ocurrir con Jon y Sansa con dos historias que no creo que estén ahí por azar.
Nos queda todo un largo año para descubrirlo y de momento solo nos toca elucubrar con estas y otras pistas que nos están dejando caer y no precisamente por casualidad.